Notas sobre la vida de Milarepa (1)
1. Su bisabuelo fue un poderoso yogui. Su abuelo fue un jugador que perdió la herencia familiar a los dados. Su padre fue un hábil comerciante que reunió una pequeña fortuna.
2. Su padre, Mila Sherab Gyaltsen, se había casado con Nyangtsa Kargyen cuando él contaba 21 años. Después del nacimiento de Milarepa, aún tuvieron una hija, llamada Peta Gonkyi.
3. Cuando Milarepa llegó al mundo en el año de 1052 en la aldea de Kya Ngatsa, en la zona occidental de Tíbet, su padre se encontraba en una expedición comercial. Así que cuando un mensajero le trajo las nuevas, decidió poner a su hijo el nombre de Thöpaga, cuya traducción es “Buenas Noticias”. A su retorno a la aldea, el padre de Milarepa realizó una gran fiesta para celebrar el nacimiento.
4. Atraídos por la prosperidad del padre de Milarepa, unos tíos se mudaron a la zona. Como es costumbre, la familia de Milarepa ayudó a sus familiares a establecerse, abrir un negocio y adquirir tierras.
5. Cuando Milarepa contaba apenas siete años, su padre contrajo una grave enfermedad. Sabiendo que no sobreviviría, llamó a sus parientes y les dijo: “Os doy la responsabilidad sobre mis tierras y todos mis bienes, la casa y todo lo que contiene, porque sé que no me recuperaré de mi mal. Os haréis cargo de todo hasta que mis dos hijos lleguen a la mayoría de edad. Por favor, cuidad de que no sufran ningún mal, protegedles de cualquier dificultad y ayudadles de cualquier modo que podáis.”
6. A continuación declaró que, a la edad requerida, Milarepa debía contraer matrimonio con una joven del pueblo llamada Zessay, tal y como él había acordado con los padres de la muchacha. Los familiares accedieron a cumplir estos deseos. Habiendo dicho esto, y sellando su testamento, Sherab Gyaltsen, padre de Milarepa, murió.
7. Los tíos de Milarepa pronto incumplieron la promesa realizada. Se quedaron con el dinero y las tierras, obligando a Milarepa, su hermana y su madre, a trabajar para ellos como siervos.
8. La madre de Milarepa se las ingenió para reunir algo de dinero, y cuando a su hijo le llegó el tiempo de su mayoría de edad, 15 años, organizó una fiesta para todo el vecindario. Los tíos fueron invitados, así que la madre les solicitó que, como estaba estipulado, Milarepa pudiera recuperar la herencia paterna y casarse.
9. Pero los tíos negaron que tal herencia existiera: “No tenemos nada que darte. Hemos cuidado durante tanto tiempo de ti que has gastado todos tus recursos. No hay nada aquí para ti. No queda ni una aguja ni un pedazo de hilo para dártelo.” De este modo, se apropiaron de la herencia familiar.
10. Cierto día, Milarepa llegó a casa feliz y cantando después de haber bebido algo de cerveza. Cuando su madre, que estaba en la azotea, le vio, se llenó de rabia y bajó las escaleras con un palo. Golpeando a Milarepa, le gritó: “Eres un niño sin padre y vas por ahí con el vientre lleno de comida, borracho y cantando. Tu hermana y yo estamos aquí con un gran sufrimiento. Tu mente está totalmente confundida. Tus tíos nos han robado todo nuestro ganado y nuestro dinero. Teníamos grandes esperanzas en que estudiaras y al menos aprendieras a ganar algo de dinero, en que desarrollaras buenas cualidades”. Llorando, Milarepa pidió perdón, y ambos se abrazaron envueltos en lágrimas.
11. Cuando la familia de su novia, Zessay, intentó ayudar a Milarepa, su madre decidió buscar un trabajo en otra casa para ganar suficiente dinero para sus estudios. Y reuniendo todo lo que poseía, le dijo: “En nuestra familia hay un linaje de hombre que han sido poderosos en el uso de los mantras. Así que deseo que vayas con un lama capacitado que te enseñe varias clases de magia. Hazlo hasta que seas capaz de crear signos que todos puedan ver, de modo que sea evidente que tienes grandes poderes. Si no lo haces, me lanzaré desde la azotea y me mataré. Pero si lo haces, te ofreceré maravillosas plegarias.”
12. De este modo, Milarepa viajó a Utsang en el Tibet Central. Allí se hizo discípulo de un tal Yungton Trogyel, quien enseñó a Milarepa cómo hacer magia negra y cómo crear tormentas de granizo. Con sus nuevos conocimientos, Milarepa retorno a su pueblo, justo a tiempo para la fiesta con la que sus tíos celebraban la mayoría de edad de su primo.
13. Usando sus poderes, Milarepa hizo que la casa en la que se celebraba la fiesta, se derrumbara, matando a 35 personas al instante. A continuación, hizo que se desatara una terrible tormenta de granizo que destruyó todas las cosechas. En un solo día, el pueblo entero estaba destruido y condenado al hambre.
14. Llena de satisfacción, su madre hizo una bandera con telas rojas y enarbolándola, gritó a todos los vecinos: “El hijo que nació de Sherab Gyaltsen y de mí misma, ha cumplido la mayoría de edad y nos ha ayudado. Ha respondido a nuestros enemigos y les ha conquistado. Mi mente está finalmente satisfecha. Soy feliz. Ahora, si hay otras personas en el pueblo que quieran hacernos daño, que den un paso al frente”.

